Hacia una España Mejor

miércoles, enero 14, 2015

Días de cine

El pasado 26 de diciembre comparecía Mariano Rajoy ante los medios de comunicación, algo insólito durante estos tres últimos años, para hacer balance de su gestión al frente del Gobierno durante el pasado 2014. Escuchando lo que dijo hubo momentos en que tuve la sensación de que por unos instantes me hallaba en esa especie de paraíso terrenal llamado “Shangri-La” que tan felizmente se describe en esa película de 1973 titulada “Horizontes Perdidos”, aquí en España también hemos perdido de vista el horizonte, que coincidencia, o que por fin al igual que aquellos que fueron guiados por esa valiente y abnegada monja misionera que en la película de 1958 conocida como “El Albergue de la Sexta Felicidad” llevó a todos a un lugar seguro fuera de las penalidades y los peligros de un mundo asolado por la miseria y el hambre. Lo dicho anteriormente fueron las sensaciones que experimenté, sensaciones de paz y de felicidad, pero también acudieron a mi mente escenas y pasajes de algunas películas tales como “Bienvenido Míster Marshall” de 1953 y aquella escena en la que desde el balcón del Ayuntamiento del pueblo de Villar del Rio, su alcalde, interpretado por el inolvidable e irrepetible Pepe Isbert, se dirigía a los vecinos para darles cuenta de la inminente visita al lugar de los americanos del norte que traían todo tipo de bienes y de bienestar para todos comenzando con esa antológica frase de: “Como alcalde vuestro que soy os debo una explicación y esa explicación que os debo os la voy a dar”. Los que han visto esa cinta recordarán que el alcalde repetía, una y otra vez, las mismas palabras sin que en ningún momento les diera esa explicación, por lo que todos se quedaron con las ganas de saber qué es lo que el alcalde les quería participar. Lo mismo sentía yo cuando oía lo que Rajoy hablaba. A medida que Rajoy iba desgranando todo lo bueno que, según él, han hecho él y sus ministros, acudían a mi mente frases tales como la de Groucho Marx: “Empezamos de la nada y hemos alcanzados las más altas cotas de la miseria”. O aquella viñeta de la revista “Hermano Lobo” en la que se veía a un político que desde lo alto de la tribuna se dirigía a los ciudadanos conminándoles a votar a su partido con estas palabras, que los dirigentes del PP utilizan con mucha frecuencia: “¡O nosotros o el caos!”. Respondiéndole todos los presentes: “¡El caos! ¡El caos!” A lo que el orador a su vez les respondió: “No importa, nosotros también somos el caos”. Por un momento creí estar escuchando aquel dicho tan popular de: “Hay tontos que tontos nacen y tontos que tontos son y tontos que tontos hacen a los que tontos no son”. Lo que de inmediato me recordó lo que Forrets Gump decía sobre los tontos: “Mi mamá dice que tontos son los que hacen tonterías”. La verdad es que en el espacio de los días comprendidos entre el pavo y el roscón hemos oído muchas frases grandilocuentes por parte de los componentes del Gobierno, posiblemente ocasionadas por el exceso cometido en estos pasados días de vino y rosas, para algunos millones de españoles no lo han sido, frases tales como la dicha por el ministro de Economía, Luís De Guindos, de que “en España se ha perdido el miedo a perder el puesto de trabajo” cuando no hace mucho el CIS nos decía que el paro es la primera preocupación de los españoles, pero a lo mejor es que el Gobierno tiene un plan para dar trabajo a todos los que se queden sin empleo, trabajo gratis, no, gratis no quiere decir que se tuviera que llegar a tener que pagar para obtener un puesto de trabajo, no, sino que se ampliarán las ventajas para el empresariado de poder contratar a jóvenes en práctica sin pagarles un solo céntimo. No se ría usted, que peores cosas veremos. Bueno, en realidad ya las estamos viendo. También dijo De Guindos que el Gobierno va a crear 800.000 puestos de trabajo y me he acordado del cachondeo que montó el PP, cuando Alfonso Guerra dijo lo mismo y desde la derecha le preguntaban: ¿Ha dicho 800.000 u 800 o 1.000? Por otro lado Rajoy ha afirmado que “España va a salir” y yo pregunto. ¿Va a salir hacia donde? ¿Desde qué lugar? No es por nada, simplemente lo pregunto para ir a despedirla. También ese bombero pirómano que ha nombrado Rajoy como portavoz parlamentario, me refiero a Rafael Hernando, ha soltado su frase contra Podemos: “Son unos profesores mediocres con gran apoyo mediático”. ¡Hombre! lo mismo, lo mismo que los miembros del Gobierno cuyos componentes, en cada ocasión que hablan o actúan, me recuerdan aquello que se contaba de aquel ministro de Agricultura que visitando una plantación de algarrobos y viendo el fruto, aún si madurar, de uno de ellos dijo entre sorprendido y admirado: “¡Qué habas más grandes hace este árbol!”. Desde luego el ministro no era precisamente un experto en las cosas del agro. Después de todo hay que dar gracias a que la televisión ha tenido la decencia y el enorme respeto a los españoles, de no pasarnos en estas últimas navidades esa tradicional, lacrimógena y sentimental película de 1946 interpretada por James Stewart, titulada “¡Qué bello es vivir!”. Hubiera sido demasiado. Una burla cruel dadas las circunstancias. Yo creo que como dice esa popular canción que “Lo que pasa es que la banda está borracha”. Es lo que suele pasar en esos casos en los que algunos comen y beben más de la cuenta.